El Riesgo de Microbios Cuando las Ruedas del Rover Entran en Contacto con el Polvo de Marte

Una grúa aérea descenderá a la Mars Science Laboratory hasta la superficie marciana. Créditos: NASA/JPL

Los microbios terrestres que tratan de llegar a Marte deben sobrevivir a la esterilización de las salas blancas de la NASA, a duros rayos cósmicos durante meses de viaje espacial, y a las implacables condiciones ambientales de la superficie del planeta rojo. Sin embargo, cualquier bacteria que logre alojarse en las ruedas de la misión Mars Science Laboratory de la NASA en el año 2012 podría llegar a tener una breve existencia en la superficie de Marte.

El hallazgo proviene de un estudio que examinó cómo la nueva técnica de aterrizaje de alta tecnología de la Mars Science Laboratory (MSL) puede afectar el riesgo de contaminación de Marte. La misión utilizará un paracaídas y cohetes de propulsión orientados hacia abajo para frenar su descenso de manera que la grúa aérea “Sky Crane” pueda descender a Curiosity, un rover del tamaño de un vehículo todoterreno, a la superficie – un aterrizaje directo que podría dar a los microbios una pequeña oportunidad de experimentar la vida en Marte. Esto se traduce en un mayor riesgo de contaminación en comparación con misiones previas a Marte con un rover, explicó Andrew C. Schuerger, un microbiólogo de la Universidad de Florida y del Life Science Lab en el Kennedy Center de la NASA en Florida. En cualquier caso, agregó que los microbios cuentan con escasas probabilidades de sobrevivir a un viaje espacial y a las condiciones marcianas’.

Simulación de una rueda de la MER iluminada por un haz ultravioleta dentro de la cámara de simulación de Marte. Créditos: Andrew Schuerger

“Aunque este estudio sugiere que podríamos transferir bacterias a la superficie marciana, no lo sabemos con certeza todavía”, dijo Schuerger. “Podríamos estar perdiendo perfectamente la mayor parte de ellas debido a la exposición al vacío en el espacio, a los rayos cósmicos y a la radiación. Aunque haya bacterias en una rueda del vehículo durante el lanzamiento, podrían estar muertas antes de llegar a Marte.”

Parado

Schuerger y su colega, Krystal Kerney, querían saber si las ruedas de los rovers del pasado y del futuro podrían contaminar la superficie marciana. Se realizaron dos experimentos de simulación para ver las posibilidades de contaminación de la MSL en comparación con la misión Mars Pathfinder de 1997 y la Mars Exploration Rovers (MER), que aterrizó en el planeta rojo en 2004.

El rover de la Mars Pathfinder, llamado Sojourner, se reposó sobre una plataforma de aterrizaje durante dos días marcianos antes de rodar sobre la superficie. Los rovers gemelos MER, Spirit y Opportunity se asentaron sobre sus plataformas de aterrizaje durante 12 y 7 días marcianos, respectivamente. Cada día marciano es solo un poco más de 24 horas.

En el reciente estudio, los investigadores simularon un rover reposando sobre una plataforma de aterrizaje durante 1, 3 y 6 horas, expuesto a niveles de radiación ultravioleta (UV) típicos de Marte. Incluso durante periodos de tiempo tan cortos murió entre un 81 y un 96,6 por ciento de las bacterias Bacillus subtilis utilizadas en el experimento.

Suelo de Marte dentro de la cámara de simulación durante una simulación de la superficie. Créditos: Andrew Schuerger

“Hicimos una exposición a rayos UV muy corta, y aún así vimos un 96 por ciento [de bacterias muertas] durante 6 horas”, dijo Schuerger al Astrobiology Magazine. “Esa es una señal muy dramática y un signo muy positivo de que una rueda de un rover que se encuentra sobre una plataforma, como en el caso de MER, tiene muchas más posibilidades de ser esterilizada antes del desembarcar que si aterrizara directamente al suelo.”

Es probable que el número de bacterias supervivientes se habría reducido prácticamente a cero si el experimento hubiera durado entre 7 o 12 días, dijo Schuerger.

Rodando en el polvo

En contraste, un segundo experimento simuló como una rueda del rover de la futura misión MSL entraría en contacto con la superficie marciana. Cuando la rueda contaminada del rover rodó sobre la superficie simulada, alrededor del 31,7 por ciento de las muestras de la superficie acabaron señalando crecimiento bacteriano.

Sin embargo, el nivel de contaminación se redujo en un 50 por ciento después de 24 horas de exposición a las condiciones simuladas de Marte, tales como la radiación UV, presión y temperatura bajas, y altos niveles de dióxido de carbono. Los resultados mostraron una vez más la dureza de las condiciones ambientales de la superficie marciana para la vida terrestre.

Un operador con traje esterilizado observa la rodadura de las ruedas durante la primera prueba de manejo del rover Curiosity de la NASA, el 23 de Julio de 2010. Créditos: NASA / JPL-Caltech

El segundo experimento no dice nada definitivo sobre el riesgo real de contaminación, advirtió Schuerger. Por ejemplo, no se analizó si las múltiples ruedas del rover rodando sobre la misma superficie podrían enterrar debajo de la superficie marciana a los microbios depositados por la primera rueda. Tampoco se simuló el peso de Curisosity, del tamaño de un vehículo todoterreno, que podría aplastar aún más microbios en el suelo.

Por otro lado, los investigadores contaminaron las ruedas del rover con quizás 100.000 veces más bacterias en comparación a lo que podría realmente existir en cualquiera de las misiones a Marte. Algunos rovers se esterilizan tres o cuatro veces, dijo Schuerger. Añadió que el viaje a través del espacio puede matar a un 75 por ciento de lo que sobrevive después del lanzamiento.

El próximo test

Lo que los experimentos sugieren es que simplemente tener el rover Curiosity parado durante varios días podría ayudar a acabar con gran parte de las bacterias que se aferren a sus ruedas. Pero los investigadores todavía tienen preguntas que responder.

“Tenemos que repetir estos experimentos con exposiciones mucho más largas a las condiciones marcianas para ver si podemos conseguir que las ruedas queden completamente esterilizadas en una plataforma de aterrizaje”, explicó Schuerger. “También tenemos que ver si 7 u 8 días marcianos serían suficientes para llevar a cero la cantidad de supervivientes, incluso si accidentalmente transferimos esporas bacterianas a la superficie.”

Tales experimentos se podrían hacer de forma más sencilla una vez que el ser humano establezca una colonia en Marte y pueda trabajar junto a sus rovers, dijo Schuerger. Pero por ahora, tendrá que conformarse con pequeñas cámaras de simulación de Marte en la Tierra.

El estudio se detalla en la edición de Junio de 2011 en la revista Astrobiology.

This story was originally published in English.

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